Erase un tiempo, en el que las ciudades comenzaron a expandir su territorio y a poblarse a pasos agigantados. Erase un tiempo, en el que a medida que esto ocurría, fue cada vez más difícil estar al corriente de los acontecimientos que se sucedían uno tras otro, sin pausa. Erase una vez la historia de cómo la prensa comenzó a informar a la población mundial y de cómo fue teniendo cada vez más poder... Por Mariela Caruso
Cuentan algunas teorías sobre periodismo que es humanamente imposible enterarse de todo, todo el tiempo. La compleja realidad actual empuja a las personas a recurrir a los medios de comunicación para poder entender el contexto, la realidad en la que cada uno está inserto. Esa misma realidad es la que orienta la toma de decisiones personales, y también políticas y económicas. Es la que, en parte, permite la construcción de una determinada imagen del mundo.
Esta realidad se construye, no es la realidad misma. Es como espiar a través de una cerradura: lo que se ve, es una imagen limitada de las cosas. El problema es quién, cómo y porqué recorta la información de esta manera y no otra.
En los últimos días, el diario de mayor tirada nacional alerta a la población desde las publicidades, que la realidad se puede tapar o se puede hacer tapa. Utilizando un tono constante de denuncia, pretenden destapar informaciones ocultas para los lectores. Para eso, en la última semana hizo referencia desde su portada a diferentes temas, como los índices del INDEC, la Ley de Medios Audiovisuales, las opiniones de Cobos, la mafia de los medicamentos, la intimidación que sufrieron por parte de la AFIP, los índices del INDEC, la Ley de Medios Audiovisuales, las opiniones de Cobos, la mafia de los medicamentos, la intimidación que sufrieron por parte de la AFIP los índices del INDEC, la Ley de Medios Audiovisuales, las opiniones de Cobos, la mafia de los medicamentos, la intimidación que sufrieron por parte de la AFIP.... Estas cosas efectivamente sucedieron, pero no es lo único que pasó, ni en el país ni en el mundo.
Pero para no dar sólo un ejemplo, la historia provee algunos otros, como la Guerra de Malvinas. Durante el desarrollo de la contienda, algunos medios hicieron alarde de cómo Argentina triunfaba sobre Gran Bretaña; como si fuera un partido de fútbol, como si no hubiesen vidas de por medio.
Salvando las distancias tecnológicas y las numerosas formas de acceso a la información que existen en el presente, lo cierto es que los medios vendieron eso y muchos argentinos lo compraron. No importa si la información era falsamente emitida por las altas esferas del gobierno militar en el poder, durante mucho tiempo esas noticias fueron creídas por alguien.
Es decir que, a pesar de que Gran Bretaña contaba con una flota naval y aérea mucho más poderosas y con un ejercito profesional, el pueblo argentino decidió creerle a los medios que era posible una victoria bajo esas condiciones.
Se hace preciso entonces, recordar que la realidad efectivamente se puede hacer tapa, pero también se puede recortar, manipular y construir. No volvamos a comprar más buzones.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada